Infinito alado de mis ensueños.
Surges como un fénix de mis llagas ancestrales.
Ven, pájaro cósmico. Ven a llenar mis soledades.
Ven ahora y levántame en vuelo raudo
sobre el vivir de los hombres y las constelaciones,
a ese espacio sin dimensiones,
a ese lugar sin ubicación ni definiciones.
Ven esta noche, pájaro de filigranas cristalinas.
La vida es un hueco que necesita llenarse de luz.
Cometa de mis sueños, te espero acostada sobre la arena,
entre caracoles y cocolías juguetonas.
Dejo que el mar me lama como un perro su llaga.
¿Qué es el hombre sino una llaga sangrante en medio del universo?
¿Qué, sino la forma sólida y visible de la agonía?
La savia de la vida se me escapa.
El fin se acerca y me acechan las oscuridades de la noche cósmica.
No quiero despedirme sin haber visto tu cara,
ni haber gozado el raudo vuelo de mis alas invisibles.
Ven. Te espero. Mi alma muere sin ti.